¿En qué medida la urgencia que las circunstancias apremian hace posible olvidar las
propias limitaciones?
Organizamos partidos de futbol y voleibol que se vieron interrumpidos
por la inamovible promesa de pintar los círculos de seguridad en el patio. Por
ello Andrea tuvo que ir a pintar y nos encontramos con la limitación de un
espacio muy reducido para que los niños jugaran, al que nos tuvimos que adecuar.
Me sentí torpe ya que las niñas tenían
problemas para jugar voleibol y no podía ayudarlas. Aun así intenté hacerlo y
principalmente fomentar un ambiente en el que se sintieran integradas porque había
niñas que no se sentían muy seguras de participar. Fue muy grato ver finalmente
al grupo de niñas divirtiéndose en armonía y aprendiendo inglés.
¿En qué medida conceder autonomía a un niño para solucionar sus propios
problemas es favorable para su crecimiento personal?
Un niño llamado Omar sufrió un golpe y comenzó a llorar. Queríamos
ayudarlo pero no sabíamos cómo y él nos decía que quería estar solo. Pensé que
podría ser lo necesario para él. Sin embargo no se calmó hasta que Gerald se
acercó a hablarle y lo hizo sonreír. Después de eso ya no estuve tan segura de
mi conclusión inicial.
Además hay una niña llamada María que realmente me preocupa porque no habla.
Quisiera ayudarla porque me preocupa su futuro. Asimismo, a mi parecer hablar
es lo más importante del inglés. Aunque mi curiosidad es vasta y mi angustia se
le acerca, mi razón me dice que es algo que ella debe solucionar sola. ¿Estará
equivocada?
¿Hasta qué punto es crucial la plena voluntad para aprender
en el aprendizaje?
Andrea es una cariñosa niña de 10 años en segundo de primaria. Cuando llegas
a la conclusión de que pudo haber repetido 3 veces comienzas una lluvia de
ideas inmediata que va desde cruel a piadosa a través de realista y
descabellada. Pero lo que realmente importa es la niña cuyo futuro es incierto.
Pienso que sea cual sea su problema, por el momento también carece de voluntad
para aprender. No sé hasta qué punto es la razón principal para su lento aprendizaje,
pero definitivamente es un factor importante. Si Andrea tuviera algo relevante,
como un trastorno de déficit de atención o un problema cognitivo mayor ¿Sería
una motivación sólida suficiente para trasladarse en el ámbito cognitivo?
¿Hasta qué punto consentir peticiones no desliga una
conducta perjudicial?
Marbella es una niña de asombrosa fuerza física y mental con una
facilidad aterradora para irritarse y manifestar su inconformidad. Al principio
me enojó, pero intenté acercarme a ella. Me sorprendió mucho su capacidad
analítica cuando me pidió que hablara en inglés fluido. No obstante, no sabía
si hacía bien en consentirle todo lo que me pedía, como sacarla de clase para
escuchar hablar en inglés a otros chicos. No sé poner límites desde que supe
que de alguna forma están hechos para romperse.
Experiencias de CdD:
1. Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de conocimiento: Comprobé nuevamente
que no sé dar una orden de forma imperativa y asertiva con las niñas que
deciden que no van a trabajar. Eventualmente tomé consciencia de que debo
buscar durante mi tiempo como estudiante la manera de hacerlo.
2. Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades: Me comprometí con el trato que tenía con Andrea, mis dudas sobre sus
facultades mentales . Finalmente entendí que estaba justificado que me
quedara a su lado tanto tiempo y después buscar una solución conversando con
las profesoras o con sus padres. Asimismo me pregunté mucho sobre si era
correcto darle un trato especial a Marbella por ser tan caprichosa y descubrí
que esa característica era totalmente brillante pero debía ser bien encaminada.
3. Lidera con inspiración: Emprendí un nuevo desafío al jugar
voleibol y hacer de árbitro de voleibol al mismo tiempo con las niñas. No creo
haber desarrollado la habilidad del deporte de ninguna manera, sino la de hacer
participar a todas las niñas para que puedan divertirse y sentirse
integradas.
6. Trabaja en comunidad: Considero que mis compañeros y yo
trabajamos en equipo al momento de planificar la clase, esta vez sí nos
organizamos con tiempo para comprar los materiales. Además nos dividimos las
tareas durante la clase; por ejemplo en un inicio Andrea pintaba los círculos,
Edú enseñaba a los niños que no querían salir al patio, Diego hacía que los
niños entrenara fútbol y yo que las niñas jugaran voleibol. Después dentro del
salón enseñamos de forma sincronizada a diferentes grupos de niños.
Evidencias:
El patio estaba medianamente ocupado porque nuestros compañeros pintaban los círculos
Ayudando a Andrea a entender la clase
Trabajando en sincronía con los otros miembros del grupo
Al final de la clase con los círculos de seguridad listos




No hay comentarios:
Publicar un comentario