El sábado 21 de marzo del
2015 dos promociones del colegio San Agustín trabajarían en la limpieza de
playas anexas al colegio Santa Rosa de Llanavilla.
Como nuestros hermanos
menores recibirían catequesis por la mañana, fuimos nosotros los que se
quedaron con ese horario. Dadas las mañanas abrasadoras de toda esa semana,
nadie fue especialmente preparado para la maquiavélica conspiración del cielo ese
día. Comenzó a llover y ya desde dentro del bus caía el agua ensuciada por la
ventana engrasada del techo. En lo personal, la lluvia es un regalo de Dios.
Sin embargo, no lo es cuando debes esperar bajo una lona profesionalmente
asquerosa por la cual el agua se filtra tiñendo tu polo níveo de color cebra.
Ni el polo que te regaló el
colegio, ni tus pies embarrados, ni el baño de petróleo importan demasiado. No
cuando estas a la espera de algo maravilloso, algo como la inauguración de la
Biblioteca de Llanavilla. Pese a que nuestro salón poco tuvo que ver con la
realización de un sueño que desde el principio fue considerado imposible, no
podíamos sino sentirnos plenamente orgullosos del proyecto de la “F”. No puedo
ni terminar de contar cuánto bien hicieron.
Mientras analizaba
distraídamente los problemas de salud que conllevaban tan mala infraestructura
de protección contra la lluvia, a veces me enganchaba con algo tierno desde la
voz conmovida de la directora. Por ejemplo, la reiteración de la palabra “maravillados”.
El discurso concluyó con una oración de agradecimiento.
Tiempo después cesó la
lluvia y nos dirigimos a la playa, donde el sol celoso comenzaba a asomarse.
Algunos habían comido las galletas Rellenitas que nos regalaron adorablemente
como gesto de agradecimiento, otros las guardamos para el recuerdo. Nos azotó
la brisa marina, el típico olor de la vida dentro del mar peruano que se escapa
un poco en todas las playas del litoral. Frente a nosotros habían altísimas olas
marrones por la desembocadura de algún desagüe; cadáveres de parásitos del mar;
marea brava; y mucha, mucha basura. No obstante, a mi parecer era un paisaje
digno de un cuadro en la sala, otro regalo del Día de la Creación.
Hubieron algunos problemas
como salón para organizarnos, algunos querían empezar ya, otros no sabían que
área nos correspondía, otros reclamaban una foto grupal. Después de que la Miss
Tere nos dijeran: háganlo ahí, nos repartiéramos una bolsa por grupos de a
cuatro, y nos tomáramos la foto grupal, comenzó la limpieza.
Ciertamente no era una tarea
pesada, pero se hacía mucho más ligera trabajando entre amigos. Turnándonos
para cargar la bolsa, recoger basura, o tomar las fotos. Encontramos de todo:
tecnopor, cigarrillos, envolturas, juguetes, etc. La tercera vez que me agaché
me estiré un músculo, lo cual interpreté como una broma.
De pronto, el tiempo
transcurrió más rápido. Recogimos mucha basura, tanta que resultaba muy difícil
cargar la bolsa para regresarla al punto de partida. Pero había acabado el
turno; y ni el sol celoso nos daba ganas de retirarnos de ahí. Otra bolsa más
para que la basura no regrese a la arena, una foto, de regreso punto de
partida.
Muchas veces se piensa en si
lo realizado valió la pena, o si se deben realizar las cosas aunque sean
insignificantes. Analizando que gran parte de la basura venía del mar; es
decir, era desalojada desde otra orilla, pensé que no estaba de más engreír a
la naturaleza mientras paseábamos carteles coloridos. Desde cualquier punto de
vista era una buena acción, a Dios le gusta todo lo que es bueno. Además, nos dejaba una lección a nosotros los
criminales; y también a los testigos que observaban confundidos. No obstante, alguien del grupo dejó caer una
envoltura de Rellenitas sobre la arena. Ahora que lo pienso, soy una mala
persona por no recogerla.
Relación
con las experiencias de Ciudad de Dios:
CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Reconocer
mi falta de actividad física y limitarme a cargar la bolsa después de estirarme
el músculo. Reconocer mi escandalosa incoherencia al decepcionarme por la
envoltura y no recogerla.
SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Trabajamos con mucha
emoción a pesar de la volubilidad del clima.
PARTICIPAR EN ACTIVIDADES Y PROYECTOS DE IMPORTANCIA GLOBAL: Proteger al medio ambiente y promover el desarrollo sostenible al limpiar la playa. Nos involucramos totalmente en la limpieza de la playa para el bienestar de quienes vivían alrededor del lugar; así como para hacerlos entrar en razón sobre la importancia de cuidar el medio ambiente.
PARTICIPAR EN ACTIVIDADES Y PROYECTOS DE IMPORTANCIA GLOBAL: Proteger al medio ambiente y promover el desarrollo sostenible al limpiar la playa. Nos involucramos totalmente en la limpieza de la playa para el bienestar de quienes vivían alrededor del lugar; así como para hacerlos entrar en razón sobre la importancia de cuidar el medio ambiente.
TRABAJA EN COLABORACIÓN CON OTRAS PERSONAS: Recolectamos la basura en
grupos de a cuatro. Así nos dividimos, turnamos y repartimos las tareas para
trabajar de forma más eficiente. Mientras que dos de nosotros cargaban la bolsa, los otros dos buscaban recolectar la basura adyacente.
Evidencias:
Cargando la bolsa de regreso
Foto grupal del salón
Turnándonos para estirar la bolsa e introducir la basura
Recogiendo la basura que las olas dejaban en la orilla
Gracias Dios por otra experiencia como esta.
Extensión:748 palabras.



