sábado, 12 de abril de 2014

Sábado 12/04/14

Seguramente todos se han sentido así, pero igual voy a escribir sobre esto. Paso más de la mitad del tiempo pensando en que estoy atrapada en un laberinto donde todo lo que consigo o hago o sucede a mi alrededor no tiene ningún propósito o sentido, simplemente carece de importancia. Y no quiero vivir de eso, es como un vacío interminable y cuando le doy demasiadas vueltas me entran descontroladas ganas de llorar. 
Pero hoy día no pensé en eso, fue una de las pocas veces en las que he sentido que estoy haciendo algo que de hecho realmente merece esfuerzo. Sentí, sin exagerar, que había valido la pena todo para llegar hasta ahí. 
Ese niño pequeñito y angelical con cara de cuadro italiano subliminal es en realidad un tanque de guerra. Se llama Valentino y lamentablemente no logré que me contara que pasaba con él. Tenía un comportamiento hiperactivo y violento para su edad, pero igual era un angelito. Probablemente pasaba por problemas en su casa, lo demostraba con su forma de reaccionar cuando le quitaban algo. Quisiera al igual que el equipo  ayudarlo, porque a esa edad no se puede tener maldad de verdad y no podemos dejar que su camino se tuerza. También es muy dulce y cariñoso.  Pero sucedió que le tiró un bloque de juguete a una niñita llamada Elsa y varias veces armó lío dentro de la clase, incluso se peleó con mi "protegido". Bueno, no tengo preferencias con los niños pero me he encariñado con otro pequeñito llamado Jesús ¡A pesar de que me ignora y me pega y no me hace caso cuando le digo que se siente!
La clase anterior se había negado a participar y nos contaron que había sido golpeado en su casa. Hoy, antes de tomar esa foto, Sergio lo alzó para cargarlo y su polo se subió dejando al descubierto una cadena de moratones. No supe que decir, ahora que lo pienso mejor fui una idiota por no avisarle a una autoridad. Aunque de seguro ya lo sabían, en realidad no sé que hacer. Supongo que está relacionado con "Sentir con la iglesia", es una realidad diferente, un sufrimiento extraño y cercano a la vez. Supongo que hablaré de esto con la directora en la siguiente visita aunque no sé si sirva de algo. Él está triste y por ahora no le gusta hablar de su vida ni contestar preguntas. 
A
Un detalle muy importante que me había olvidado mencionar, esta clase fue un poco complicada de hacer porque habían faltado dos compañeros por motivos de fuerza mayor y aunque recibimos ayuda las cosas a veces se salieron de control. En la entrada anterior había comentado que no pude hablar en público y es algo que no solo afecta mi desempeño aquí sino en... ¡todos los días! Y en un momento Nicole y Sergio fueron con los niños de Inicial 4 y 3 y yo me quedé sola con los de 5. No estaba realmente sola porque tenía a Edwin y a María Alejandra, pero ellos venían de apoyo por hoy y no sabían las dinámicas... al igual que yo, no las tenía muy claras porque no creí que se presentaría el momento en el que yo tuviera que organizar una dinámica. Y no lo hice, lamentablemente. No puedo hacerlo, es un gran desconcierto, es como saber que me voy a caer y tener que pasar por una cuerda floja ¡Es una horrible limitación! 
Pero también se presentó la oportunidad de organizar una mesa con cinco o seis niños, eso sí lo pude hacer. Al mismo tiempo que mis compañeros se encargaban de una mesa, nos dividimos para trabajar mejor con los niños en una dinámica con témperas en la que era difícil controlar a todos a la vez. Fue genial y cuando supe que se habían aprendido los colores ¡qué bien se sintió! (4. Trabajar en colaboración con otras personas). Las niñas de la foto se llaman Elsa y Sully. La primera es extrovertida y me contó que tenía una profesora llamada Roxana que no le agradaba y que le gustaba su vestido con flores. La segunda era un poco más tímida , tenía cuatro años y... ya olvidé que más me había dicho, lo siento. 
Para concluir, creo que esta clase aunque tuvo un poco más de desorden fue mejor que la anterior por varias razones. Trabajamos más, hicimos más dinámicas y la mayoría de niños partciparon contentos. La técnica de que pinten funciona bien dado que no pueden escribir porque aún son muy pequeños y ya sabemos como avanzar en el cuaderno. A lo largo de las clases cuento con que se vayan integrando más y doy gracias a Dios y a todas las personas que lograron que esto fuera posible. 



1 comentario:

  1. A seguir ensuciando ese polo de Ciudad de Dios Andrea! sigue buscando la Verdad! Felicitaciones!

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